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En este momento de confinamiento cuando tengo todo el tiempo del mundo para pensar, se me ocurre una idea que machaconamente llega a mi cabeza.
Un virus, algo que ni siquiera vemos, tiene a la población mundial a su merced; y me pregunto en qué medida hemos contribuido todos a que la naturaleza tan maltrecha por los habitantes del mundo haya dicho "hasta aquí !!"
No sabemos de dónde ha salido este virus no sabemos si es de algún laboratorio, no sabemos si la naturaleza se ha cansado de que la maltratemos, pero en medio de tanta desolación me alegra que el aire esté más limpio que las flores y la lluvia inunden los campos, que los animales ocupen un espacio que le hemos usurpado. En medio de tanto dolor yo me pregunto ¿qué hemos hecho para llegar hasta aquí?
Miro y veo el campo en esta primavera como hace mucho que no lo veía: flores y hierba por todos sitios, insectos y abejas, incluso mariquitas, no recuerdo la última vez que vi alguna, y veo una explosión de vida, que de alguna manera me reconforta.
Ojalá aprendamos la lección, ojalá veamos con otros ojos y entendamos que la tierra no nos pertenece, no sabemos si este virus ha sido creado en un laboratorio o es la respuesta de la tierra a tanta ambición y desorden.
Debemos entender que no podemos agredir con tanta saña a nuestro planeta primando siempre la economía, deberíamos entender  que la tierra no nos pertenece, que aunque sea nuestra madre, una madre también se cansa de que le agredan una y otra vez sin compasión.

Pilar Vicente

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